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Acerca de Miss Shangay Lily

Diva feminista integrada en comando artivista

Actuación y canción “Gracias Benedicto” en la presentación en Logroño

Aquí tenéis un video de una parte de la presentación/actuación que hice en Logroño para presentar mi libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta”. Esta sección habla sobre el homófobo obispo de Logroño, las JMJ en Madrid y los cuartos oscuros y la canción para las JMJ que no me quisieron dejar cantarle al papa “Gracias Benedicto”. Con un público muy entregado que acabó cantando un hilarante “Esta es la juventud del Papa… La juventud del Papa también se la machaca”.

“El ‘artivismo’ es más necesario que nunca”

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SHANGAY LILY

“El ‘artivismo’ es más necesario que nunca”

El mediático artista y escritor participa hoy en las Jornadas sobre la Diversidad Afectivo-Sexual en Logroño presentando su último libro, ‘La vida en rosa, en rojo y en violeta’.

Olivia García | 20/03/2014

Shangay Lily | RedacciónEs un habitual de la televisión, el teatro, los periódicos y la literatura. Su estética extravagante es una de sus señas de identidad y el ‘artivismo’, una mezcla de arte y activismo, su modo de vida. Shangay Lily ha decidido ver la vida dediferentes colores: el rosa por la lucha gay, el rojo por la de izquierdas y el violeta por la del feminismo. Así lo plasma en su último libro, ‘La vida en rosa, en rojo y en violeta’ que presentará esta noche a partir de las 21 horas en el Coffe Single Rock, en la Plaza del Mercado de Logroño. Un acto que se enmarca en la celebración de las Jornadas sobre la Diversidad Afectivo-Sexual que organizan esta semana IU, CCOO y Alternativa Universitaria.

¿Cómo se ve la vida en rosa, rojo y violeta? ¿Cambia la perspectiva en función del color con que se mira?

Se ve más clara, menos empañada por esas mentiras machistas, homófobas y clasistas que nos inculcan desde niños. Pero es un error escoger un solo color, una sola lucha, para enfrentar la vida. Es algo que he aprendido en más de 20 años de activismo: la combinación de colores, de luchas, es la única forma de enfrentar esta sociedad de prejuicios y trampas. Como digo en un momento de mi libro “Ahora sé que sin aunar las distintas luchas, se puede ganar una batalla, pero se pierde la guerra”. Una trampa que el capitalismo feroz ha usado para desactivar las distintas luchas o reivindicaciones ha sido encerrarlas en el ensimismamiento, en una insularidad que ignora otras minorías u opresiones creyendo que lo único importante son los logros para la comunidad. Así han surgido mujeres machistas por el clasismo u homosexuales homófobos por ignorar esa misma lucha de clases que debe informarlo todo.

Se le conoce por su activismo, por hablar claro, llamar a las cosas por su nombre. ¿Cree necesario dar una mayor visibilidad a esta lucha?

Yo lo llamo “artivismo”, un compendio de arte y activismo, y creo que hoy hace más falta que nunca. Esta sociedad posdemocrática que retoza en el tercerposicionismo (ni izquierdas ni derechas) y en mucho estudio académico elitista que ignora la calle, está perdida en un tsunami de información trivial que ahoga a la importante. La sociedad posmoderna del “todo vale” o “todas las opiniones son válidas” ha creado una generación llena de desidia que sólo se moviliza por el consumo o el entretenimiento. Las luchas se ganan… y también se pierden. Estas generaciones creen que los derechos que muchos activistas han conquistado a costa de su propia vida están ahí para siempre. Y se está viendo que eso no es así: el aborto, la educación, la sanidad, los derechos de migrantes, todo está siendo destruido y nos devuelven a una sociedad cuasi-feudal de hace 60 años. Y, claro, se aprovechan, de la indiferencia de esas generaciones que ni votan, ni opinan, ni saben hacer otra cosa que adherirse a los “me gusta” de Facebook o a los 140 caracteres de twitter sin plantear alternativas a esas redes sociales ya prefabricadas.

Aunque las libertades fundamentales deberían ir intrínsecas en la persona, la realidad es que la política determina y limita muchas de ellas, ¿en qué momento nos encontramos?

Yo no creo en la anti-política, es una estrategia tramposa de la derecha para hacer parecer a todos iguales y no es cierto. Hay políticos imprescindibles y la política garantiza la democracia. Pero con la victoria tramposa de la derecha –precisamente gracias a esa antipolítica que generó una enorme abstención en la izquierda–, estamos en el peor momento. Aunque ya el PSOE inició el cambio de modelo en España, el PP ha llevado el saqueo del estado de bienestar y la corrupción a cotas impensables. Y ahora con la planeada Ley de Seguridad Ciudadana, que pretende impedir denunciar a los corruptos, esto es un estado policial en favor de la plutocracia, un sistema de gobierno en el que el poder lo ostentan quienes poseen las fuentes de riqueza, que está robando las arcas públicas y los mecanismos democráticos de defensa del pueblo que nos llevó siglos conquistar. A esa plutocracia yo uniría, en cabeza, además, a la Iglesia católica, la religión o religiones como grandes cercenadoras de libertades fundamentales. Yo uso a menudo el término “cristofascistas” para designar a ese lobby que financia y presiona a los más extremistas para mantener esa sociedad atemorizada e inculta que es el único caldo de cultivo posible para la religión y su negocio.

¿Y a nivel social?

A nivel social hay una gran mayoría acomodada que no reacciona a pesar de ver sus comodidades desaparecer día a día. Pero el pertenecer a una minoría privilegiada –sólo hay que ver la tragedia humanitaria en Melilla para saber que estamos saqueando a ¾ partes del planeta para mantener nuestros privilegios, nos ha entontecido y si una operadora de móvil nos regala un smartphone, aunque tengamos cláusulas, empleos y contratos prácticamente de esclavitud, nos callamos y encendemos la tele para no ver lo inevitable: han depauperado el trabajo y ahora nos contratan por la décima parte y nos dicen que el trabajo vuelve a subir (sí, en condiciones de Rumanía, eso no lo dicen, muchos rumanos se están volviendo a su país porque las condiciones empiezan a ser semejantes). Por suerte está naciendo toda una movilización social, como se verá en las grandiosas Marchas por la Dignidad el 22 de marzo en Madrid, que no piensa callarse y tragar con esta estafa que llaman crisis. A pesar de la horrenda criminalización de los movimientos sociales que está ejecutando el PP para intentar silenciar el creciente descontento y movilización.

Los datos son demoledores. El 57% del acoso escolar homofóbico comienza entre los 12 y los 15 años y el 23% antes incluso. El 35% de esas víctimas de acoso llegan a planificar su suicidio y el 17% lo intenta. 

La homofobia nunca ha desaparecido, contra lo que se dijo y se dice actualmente. Simplemente se ha vuelto más sigilosa, más sofisticada. Y ahora aparece una neohomofobia que encima se invisibiliza o niega porque se supone que las nuevas generaciones están educadas en la “tolerancia” (palabra horrible que presupone que tú me tiene que “tolerar”), pero no es así. Yo en twitter o en los medios me encuentro a personas de 14 o 15 años con actitudes Cristofascistas horriblemente agresivas que toman de la Guerra Civil y el franquismo. Jóvenes violentamente homófobos que ven esas agresiones como una forma divertida de “rebelarse” y reivindicarse contra la democracia que tienen la suerte de vivir. La Iglesia y el PP son, otra vez, los responsables de este asedio a la formación en convivencia y democracia. Destruyeron el tímido primer paso de Educación Para La Ciudadanía y con sus medios y dinero financian mil grupos ultrareccionarios como los Kikos, los Legionarios de Cristo, el Opus Dei y sus redes de escuelas, universidades y plataformas de adoctrinamiento en el odio y el sufrimiento. La infancia sigue siendo la gran asignatura pendiente de los derechos humanos.

Si la homosexualidad provoca rechazo, ¿hasta qué punto tienen que padecer los niños y adolescentes transexuales?

En realidad, la homosexualidad no provoca rechazo, es la educación en el odio lo que crea ese rechazo o miedo que es la homofobia. Muchos sectores educan en la homofobia a sus hijos y a su familia y entorno para que vayan contra la aceptación natural de la rica diversidad de las personas que de niños tenemos. Vuelvo a mencionar aquí a la Iglesia Católica en su incansable campaña de odio que va contra la tendencia natural de esta sociedad que ya ha superado la homosexualidad y ha visto que no pasó nada de lo que curas y fascistas anunciaban como consecuencia de no torturar a los homosexuales: la destrucción de la civilización, la separación de España, la muerte de millones de personas por combustión espontánea… algo que en realidad llevan siglos haciendo ellos. Y la transexualidad se ve como una parte más de la homosexualidad, aunque no lo es y la gente se lía mucho. Una o un chico transexual es inicialmente heterosexual o puede ser homosexual luego, pero el desconocimiento y el estigma ha atacado particularmente a la población transexual que se ha visto condenada a la prostitución, la marginalidad y la pobreza.

¿Se puede tratar siempre con el humor que le caracteriza un tema tan serio como este?

Yo siempre he dicho que lo mío no es humor, es ironía. Como explico en uno de los monólogos incluidos en mi libro (que se podrá comprar en la presentación de este jueves), “yo NO me considero humorista… Ser humorista y homosexual es como ser cerdo y relaciones públicas de un matadero… un exceso de positividad que raya en la oligofrenia… Yo me considero más bien un héroe de cómic que se disfraza para salvar a la humanidad: ¡El Gayrrero del antifaz!”. En cualquier caso el humor ha sido y es un mecanismo esencial de la cultura gay para sobrevivir a la agresión brutal. Durante muchos siglos fue el único modo de sobrevivir en una sociedad agresiva que negaba la existencia de homosexuales salvo que fuesen “graciosos”, incluso “patéticos”. Y yo no quiero renunciar a la rica historia y cultura homosexual que el gaypitalismo (como llamo yo a esta nueva generación aburguesada en mi venidero libro “Adiós, Chueca”) está borrando para heteronormativizarlo, asimilarlo y hacerlo más amable para el patriarcado.

Shangay Lily: «Algunos gais votan a su verdugo con tal de no sentirse ajenos a esta sociedad»

elcorreo.com|Edición Araba/Álava

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El escritor posa rodeado de ejemplares de su última obra literaria. /E. C.
ESCRITOR Y ACTIVISTA DEL COLECTIVO LGTB

Shangay Lily: «Algunos gais votan a su verdugo con tal de no sentirse ajenos a esta sociedad»

20.03.14 – 00:23 –

Las Jornadas por la Diversidad Afectivo-Sexual organizadas por Alternativa Universitaria, CC OO e IU acogen hoy a las 21 horas en el Coffee Single Rock de la Plaza del Mercado la presentación del libro ‘La vida en rosa, en rojo y en violeta’, en el que el destacado activista del colectivo LGTB Shangay Lily reúne sus mejores monólogos reflejando sus tres principales luchas: la gay (rosa), la de izquierdas (roja) y la feminista (violeta).

-¿Ve a esas tres luchas igualmente amenazadas hoy?

-Esas luchas están, o deben estar, ligadas indisolublemente para que sean efectivas. La derecha está cercenando los derechos y avances que tanto ha costado conseguir y la estrategia que ha seguido es la de dar privilegios aisladamente, insularizar las luchas para que pierdan efectividad. Así surgen los gais clasistas, misóginos y homófobos que creen que la victoria es parecerse al heterosexual blanco en lugar de conquistar dignidad para las diferencias.

-¿Sus acciones transgresoras contribuyen a visibilizar su denuncia?

-Por desgracia, hay que ser muy ingenioso para burlar la brutal censura mediática. Tras 20 años en televisión me di cuenta de que solo se puede denunciar desde fuera y con estrategias no ‘normativizadas’. Es lo que llamo ‘artivismo’.

-¿Considera que hoy se trata de imponer una homogeneización social revestida de respeto?

-La Iglesia y el PP están aprovechando su monopolio mediático para lanzar el engañoso mensaje de que todo está superado y que no son homófobos, pese a insistir en la criminalización de homosexuales y mujeres. Lo que llaman ‘respeto’ es asimilación, «si te niegas y te heteronormativizas, te acepto». Vivimos una especie de masivo síndrome de Estocolmo que nos hace identificarnos con nuestro secuestrador y culpar al oprimido de su opresión.

-Usted defiende la educación como único modo de aprender respeto, ¿qué falla para que siga habiendo acoso al distinto en las aulas?

-La Iglesia se ha apropiado históricamente de la enseñanza para mantener la ignorancia y mentiras que permitan su negocio. A los jóvenes que sufren acoso les diría que huyan de monopolios mediáticos, de lo ‘popular’. Ellos tienen el poder de definirse, no la mirada del agresor.

-¿Le preocupa la pasividad internacional ante los ataques a mujeres o gais en países como Uganda?

-Creo que no son hechos aislados, sino promovidos por grupos empresariales que ven un negocio en esta estigmatización y en distraer a la población con ‘enemigos manufacturados’. La religión es la gran impulsora de estas campañas de odio. Son lo que yo llamo ‘cristofascistas’.

-¿Y en España?

-El monstruoso retroceso es claro. La Iglesia y sus peones del PP están intentando revivir debates que la sociedad española hace mucho que superó. Lo hacen para volver a una situación de odio e ignorancia que favorece su existencia.

-No excluye de su crítica al Papa Francisco. ¿Se está vendiendo una falsa imagen de aperturismo?

-Es una campaña de marketing absolutamente engañosa, promovida por los medios afines, que son todos, para hacer creer que hay un cambio. Las declaraciones del Papa, violentamente homófobo en Argentina y feroz opositor a los gais, se han ‘editado’ para dejar fuera lo de siempre: «si un homosexual de niega a sí mismo, yo lo acepto». Es muy propio de los jesuitas, especialistas en la aparente pobreza que beneficia a la empresa Vaticano S. A.

«Esclavas agradecidas»

-En ocasiones se ha referido con dureza a la ‘automisoginia’ de algunas mujeres…

-Me refiero a las mujeres de derechas o, como yo las llamo, ‘esclavas agradecidas’. En el PP todas son así, juegan a favor del amo patriarcal aparentando ser liberadas porque tienen el dinero que les deja su amo.

-Algunos homosexuales rechazan a las drag queens al verlas como un estigma. ¿Siente que hay discriminación en el colectivo LGTB?

-Algunos homosexuales votan al PP, su verdugo, con tal de no sentirse ajenos a esta sociedad homófoba. Partiendo de ese punto, hay mucha ‘endohomofobia’ en la comunidad de los que no han tenido que luchar por los derechos y creen que van a estar siempre y que se los dieron los opresores en lugar de los activistas como yo. Al final es pura ignorancia. No saber que fueron las drag queens, locazas, bolleras camioneras, transexuales, las que conquistaron nuestros derechos en Stonewall en el 69.

LAS CLAVES

Apertura de la Iglesia

«Las declaraciones del Papa, violentamente homófobo, se han ‘editado’ para hacer ver un cambio»

Rechazo a las drag-queens

«Es ignorancia. Drags, locazas, transexuales… conquistaron nuestros derechos en Stonewall»

Shangay Lily presentará su libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta” en Logroño

ESRIOJA  www.esrioja.es

Miércoles, 19 Marzo 2014

Mañana jueves 20 de marzo, a las 21:00 horas, el activista LGTB Shangay Lily presentará su último libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta”, en el Coffee Single Rock (Plaza del Mercado) de Logroño, dentro de las Jornadas sobre “Diversidad Afectivo-Sexual” que se desarrollan por primera vez en Logroño, entre el 17 y 25 de marzo, organizadas por Alternativa Universitaria La Rioja, la Federación de Enseñanza de CC.OO de La Rioja y el área de libertad de expresión afectivo-sexual de IU La Rioja.

El libro, editado por la Editorial Atrapasueños, es un compendio de sus mejores monólogos repletos de humor y acidez. Son historias cortas que recogen el pensamiento de su autor sobre gran variedad y relevancia de temas, en un formato a la vez muy divertido y profundo. “La vida en rosa, en rojo, y en violeta” refleja las tres principales luchas de Shangay Lily: la gay (rosa), la de izquierdas (roja) y la feminista (violeta).

Shangay Lily es un pionero de la lucha LGTB en España, y uno de los primeros en mostrar abiertamente su homosexualidad en televisión defendiendo el activismo queer y gay y el feminismo. Entre otras muchas cosas, ha fundado la revista Shangay Express, ha colaborado en programas de televisión como “Corazón de…” (TVE), “Quédate conmigo” (Telecinco) o ·La granja de los famosos” (Antena 3). Ha dirigido y presentado su propio programa de televisión sobre literatura “Shangay Café” (Onda 6), protagonizado la película “Santa Miguel de Molina”, representado las obras de teatro “Monólogos feministas para una Diva”, “Mari ¿me pasas el poppers?”, “Uterolandia” o “Burgayses”.

Además de la obra que se presenta en Logroño mañana, Shangay Lily es autor de libros como “Hombres… y otros animales de compañía” (Temas de Hoy), “Escuela de Glamour” (Plaza & Janes) o “Machistófeles”(Punto de Lectura).

Desde hace años es columnista del diario Público, donde ejerce el periodismo crítico y de denuncia social desde su blog de opinión “Palabra de Artivista”.

La policía impidió mi protesta en Córdoba por la inmatriculación de la Mezquita

El pasado diciembre fui invitado a presentar mi libro de monólogos “‘La vida en r▼sa, en r☭jo y en vi♀leta” en La Tejedora, Mercado Social de Córdoba. Con ese motivo decidí organizar una protesta por la impúdica apropiación de la Mezquita por parte de la Iglesia Católica con el mecanismo inventado por Aznar llamado “inmatriculación”. El Ayuntamiento del PP de la capital cordobesa debía estar sobre aviso y, fiel a su modus operandi, impidió que pudiese estar en el muro exterior ni cinco minutos. A los pocos minutos de llegar aparecieron numeroso coches patrulla que me exigieron de muy malas maneras (y pidiéndome el DNI para multarme y detenerme si continuaba allí) que me alejase del espacio público. No permitieron que explicase la razón de mis carteles denunciando este robo de la Iglesia de un espacio público (si vosotros os la quedáis para imponer misoginia y homofobia, nosotrxs la reclamamos como Mezquita Social en la que sólo pueda acceder quien sea feminista u homosexual, ¿qué os parecería?). Diario Cordópolis explicaba así mi acción en la Mezquita:

Shangay Lily protesta por la inmatriculación de la Mezquita

MANUEL J. ALBERT | 12 de diciembre de 2013 a las 20:13 
 
 

Shangay Lilly, esta tarde, en la Mezquita. | MADERO CUBERO

Shangay Lilly, esta tarde, en la Mezquita. | MADERO CUBERO

El activista cuelga dos carteles criticando la discriminación de la Iglesia hacia gays y feministas y un policía local le obliga a retirarlos

Portando una bandera del arco iris y acompañado de un par de personas, el escritor y actor Shangay Lily ha protestado esta tarde junto a la Mezquita de Córdoba por la inmatriculación que hizo la Iglesia del monumento en 2006. Asimismo, el activista ha colgado dos carteles quejándose de la discriminación y “ataques del obispo de Córdoba” a los homosexuales y a las feministas.

Hace casi un año, una carta firmada por el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández y titulada ‘La ideología de género rompe la familia’, atacaba la libre elección de género y orientación sexual de las personas. Además, era especialmente dura con el feminismo. “Relacionar con la naturaleza, y por tanto con Dios, mi identidad sexual es una esclavitud de la que la persona tiene que liberarse, según esta ideología equivocada. De aquí viene un cierto feminismo radical, que rompe con Dios y con la propia naturaleza, tal como Dios la ha hecho. Un feminismo que se va extendiendo implacablemente, incluso en las escuelas. La iglesia católica es odiada por los promotores de la ideología de género, precisamente porque se opone rotundamente a esto”, afirmaba el obispo.

A opiniones así, Shangay Lily ha respondido hoy con un mensaje: “Mezquita Social. Entrada solo homosexuales y feministas”. Ese era el texto que podía leerse en los dos pasquines impresos y colgados en una de las puertas del templo. Ambos carteles apenas han durado allí un minuto. Al instante, ha aparecido un coche de la policía local y uno de los agentes ha pedido la documentación a Shangay, quien ha afirmado que no la llevaba encima. “Tiene que retirar estos carteles”, le ha dicho el policía, “esto es patrimonio de la humanidad”. A esto, el escritor le ha respondido que no, “esto es propiedad de la Iglesia católica, que ni paga IBI ni IVA ni nada”. No obstante, ha quitado los dos problemas.

El activista Shangay Lily presenta su libro La vida en rosa, en rojo y en violeta, a las 20.30 en La Tejedora, Mercado Social de Córdoba.

Shangay Lily retira los carteles por la presencia policial FOTO: MADERO CUBERO

Shangay Lily retira los carteles por la presencia policial FOTO: MADERO CUBERO

Shangay Lily entrevistado en Tercera Información Córdoba

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Shangay Lily: “tenemos que colarnos por las grietas del sistema para hacer ver que su discurso, su modelo, es una mentira”

Shangay Lily presenta su último libro -“La vida en rosa, en rojo y en violeta”- acompañado por Alba Doblas, parlamentaria de IU por Córdoba y portavoz en materia de igualdad del Grupo parlamentario de IULV-CA, el Jueves 12 de Diciembre a las 20:30 h. en La Tejedora, sede del Mercao Social de Córdoba (C/ Gutiérrez de los Ríos, 10).

España | Ana Fernández Reyes | 12-12-2013
shangaysevilla1. ¿Cuáles crees que son las razones de que la sociedad patriarcal se mantenga hasta nuestros días?
El patriarcado es un negocio, una red de intereses que desembocó en el capitalismo y que necesita el margen económico del trabajo femenino para mantener el modelo desastroso capitalista a costa de la miseria de ¾ partes de la población mundial y de la opresión del 50% de la humanidad, las mujeres, que aportan trabajo sin cobrar.
2. ¿Qué valor y efectividad tiene la performance como lucha política?

Especialmente en estos tiempos de represión y criminalización de la disidencia a ese modelo neoliberal capitalista es esencial que sigamos gritando que no tenemos miedo, que el miedo va a cambiar de bando. Y en ese sentido las acciones, las performances, hablan más que mil palabras que ellos ahogarán en su maquinaria mediática, represora. Yo hablo de las grietas del sistema que empiezan a verse, tenemos que encontrar esas grietas del sistema y colarnos por ellas para hacer ver que su discurso, su modelo, es una mentira. Eso lo hacen las acciones inexplicables, lo inesperado, lo que escapa a Matrix, los puntos de fuga, como cuando rompí la foto de Esperanza Aguirre en Telemadrid, le dije homófobo a Rajoy en su cara, les planté una bandera gay a los cristofascistas en las JMJ o le escupí al medallón de Franco en Salamanca… son acciones rápidas y claras que no pueden diluir en su maquinaria propagandística. El artivismo (arte y activismo), como lo llamo yo, le grita al sistema capitalista que no nos interesa, que no hay diálogo posible con quién miente, manipula e invisibiliza. El artivismo es una guerrilla intelectual que levanta la cortina de Oz para demostrar que todo es una mentira.

3. ¿Crees que se pueden crear, sin contradicciones, espacios de transgresión al sistema capitalista y patriarcal?

Creo que hay que sobrevivir, que hay que no seguirles el juego y autoexiliarnos. Pero no creo en trabajar desde dentro del sistema. Todos los que han declarado estar dinamitando el sistema desde dentro han acabado vendidos al sistema. Son los discursos posmodernos que pretendían que todo vale porque “el capitalismo es invencible”. No es cierto. El capitalismo está agonizando y hay que crear nuevas alternativas. Creo que la comodidad y la pereza son enemigos de la disidencia.

4. ¿Qué hacemos para parar leyes como la del aborto o la reforma del Código Penal sobre la explotación sexual?

Luchar. No es un concepto tan difícil de entender. Creo que hay muchas personas que se declaran de izquierdas (un saludo PSOE) y que gastan todas sus energías en justificar sus traiciones. En enviar el mensaje de que el capitalismo es invencible. Creo que el capitalismo está agonizando y gasta mucho dinero, esfuerzo y tiempo en ocultar su decadencia. Y que muchos quieren una porción de la tarta que es la pose revolucionaria que vende un mensaje de disidencia controlada dentro del sistema. El artivismo debe ser genuino en contenido y forma, no quedarse en la forma. El sistema tiene un problema, depende de la buena prensa y de engañar a grandes porciones de población, basta con que un ciudadano señale la mentira para que este juego se vuelva imposible.No aceptéis sus sobornos y decid NO.

5. ¿Crees que el feminismo académico y/o institucional responde a la realidad social?

No. Creo que la academia en general es el mayor colaboracionista del sistema. La academia, esas monolíticas estructuras universitarias, han vivido a base de apropiarse de la voz de la calle y convertirla en algo elitista, inofensivo. El feminismo no es una excepción. El verdadero feminismo surgió de las entrañas de mujeres disidentes, aunque la lucha de mujeres burguesas intelectuales, igualmente disidentes, ha sido esencial, muchas y muchos han encerrado el feminismo en un elitismo académico que lo hace inofensivo. El feminismo es algo visceral aunque muy elaborado. El patriarcado ha sobrnado al feminismo para desactivarlo porque la revolución feminista sigue siendo su mayor amenaza. Si las mujeres dejan de colaborar el sistema se hunde. Pero cada vez hay más “esclavas agradecidas”, mujeristas que proclaman ser las verdaderas feministas boicoteando la lucha de clases y vendiendo el privilegio como avance.

6. ¿Qué papel juegan los proyectos de autogestión y trabajo colectivo en la lucha contra el sistema capitalista y patriarcal?

Son esenciales. Creerse capaz de gestionar nuevos modelos, de escapar a la comodidad, al monopolio capitalista, de no secundar el “contrato de adhesión2 que plataformas como Facebook o twitter suponen, es la única vía de crear una alternativa. Si seguimos adhiriéndonos a los modelos ya existentes para intentar a través de ellos hacer disidencia pronto nos encontraremos con una sofisticada censura que nos impide expresar lo inexpresable para Matrix. La poeta, feminista, lesbiana negra Audre Lorde lo expresó muy bien: “no se puede desmontar la casa del amo con las herramientas del amo”.

7. ¿Cuánto de tu pensamiento hay en el nuevo libro que presentas “La vida en rosa, en rojo y en violeta”?

Todo. En este libro publicado con la cooperativa editorial Atrapasueños he reunido mis textos teatrales de los últimos 11 años y me he encontrado con lo mejor de mi pensamiento. El humor como herramienta performativa de los (y las) homosexuales le aporta un punto de accesible, de bajar la guardia, que hace especialmente identificable el mensaje.

Fuente: Tercera Información

Shangay Lily presenta su libro en Córdoba

SHANGAY LILY PRESENTARÁ SU ÚLTIMO LIBRO “LA VIDA EN ROSA, EN ROJO Y EN VIOLETA” EN CÓRDOBA

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El jueves 12 de diciembre a las 20:30h., el artista y activista (“artivista”) Shangay Lily presentará su último libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta“, un acto organizado por La Tejedora, Mercao Social de Córdoba, como parte de la 2ª Semana de los Mercaos Sociales del Sur, en su sede de la Calle Gutiérrez de los Ríos, 10, Córdoba. En la presentación Shangay Lily estará acompañado por Alba Doblas, parlamentaria de IU por Córdoba y portavoz en materia de igualdad del Grupo parlamentario de IULV-CA.

El libro, editado por la Cooperativa Editorial Atrapasueños, es un compendio de sus mejores monólogos, repletos de humor y acidez. Son historias cortas que recogen el pensamiento de su autor sobre gran variedad y relevancia de temas, en un formato muy divertido y profundo que no sólo se reduce a lo teatral. “La vida en rosa, en rojo y en violeta” refleja las tres principales luchas de Shangay Lily: la gay (rosa), la de izquierdas (roja) y la feminista (violeta).

Shangay Lily es un pionero de la lucha LGTB en España, y uno de los primeros en mostrar abiertamente su homosexualidad en televisión, defendiendo el activismo queer y gay y el feminismo. Entre otras muchas cosas, ha fundado la revista Shangay Express, ha colaborado en programas de televisión como “Corazón de…” (TVE), “Quédate conmigo” (Telecinco) o “La Granja de los famosos” (Antena 3). Ha dirigido y presentado su propio programa de televisión sobre literatura “Shangay Café” (Onda 6), protagonizado la película Santa Miguel de Molina, representado las obras de teatro “Monólogos feministas para una Diva”, “Mari ¿me pasas el poppers?”, “Uterolandia”, o “Burgayses”.

Además de la obra que se presenta en Córdoba el próximo jueves 12 de diciembre, Shangay Lily es autor de libros, como “Hombres… y otros animales de compañía” (Temas de Hoy), Escuela de glamour” (Plaza & Janés, 2000)  o “Machistófeles” (Punto de Lectura). Desde hace años es columnista del diario Público, donde ejerce el periodismo crítico y de denuncia social desde su blog de opinión “Palabra de Artivista”.

La presentación tendrá lugar el Jueves 12 de Diciembre a las 20:30 h. en La Tejedora, sede del Mercao Social de Córdoba (C/ Gutiérrez de los Ríos, 10)

Presentación en Salamanca con CEA

El miércoles 27 de noviembre, CEA organiza la presentación de mi libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta. Monólogos de Shangay Lily”. Este es el cartel que han creado para la ocasión:

lvereryev-cartelsalamancaPara mí es un veradero orgullo compartir lucha con ese sindicato que llevó a Alfon a Salamanca y sufrió la censura y criminalización de los poderes fácticos de la ciudad tomada por el cristofascismo desde tiempos inmemoriales pero con un sano movimiento de resistencia que crece como la espuma de libertad.

Las y los compañeros de CEA han creado un evento en facebook para conseguir la mayor convocatoria posible.

En cuanto tengamos fotos y videos os los pasaremos.

Reseña en el Diario Progresista

Monólogos en rosa, en rojo y en violeta

LUNES, 11 DE NOVIEMBRE DE 2013
EDUARDO NABAL ARAGÓN

Se acaba de publicar y presentar en Madrid los monólogos impresos de una de las figuras más emblemáticas de la lucha por la visibilidad gay y drag de los años ochenta y, sobre todo, noventa del siglo pasado.

Pero que desde su incendiaria columna en el Diario “El público” sigue causando controversia y diciendo verdades como puños.

Me refiero a Shangay Lily siempre dispuesta a meter el dedo en la llaga, aún a riesgo de equivocarse. Uno puede discrepar de muchas de sus opiniones pero no hay que negarle una capacidad camaleónica y sobre todo de dominar tanto el registro del teatro/performance de pequeño presupuesto con la política, lo lúdico o el alcance social de sus trabajos. Es decir Shangay Lily no representa a toda la comunidad gay pero sí que le gusta remover conciencias tanto de los gays o lesbianas (y en estos monólogos también de las mujeres en general y en plural) a un lado y el otro de la barrera al tiempo que cuestiona el heterosexismo dominante. Sus lúcidos artículos sobre la idolatría hacia Sara Montiel, sobre los criptofascistas, sobre la homofobia Rusa o sobre el empresariado “rosa” le han valido tantas alianzas como violentas críticas , llegando a recibir amenazas por parte de algún cachorro del partido que nos desgobierna. Su forma de hablar es provocadora pero necesaria. No siempre me gusta Shangay Lily pero sí su escritura fluida, lúcida y venenosa que se hace necesaria más ahora que nuestra comunidad (o nuestras identidades diversas) se entrecruzan con el paro, el miedo y la desestructuración social. La publicación de estos sabrosos y, en ocasiones, incendiarios monólogos sobre todo centrados en el tema de lo “femenino” universal y particular es más que agradecible.

Debido al poco teatro gay que hay en el Estado Español con las excepciones de la joven compañía Alejandro Melero o las coreografías de Dani Pannullo. Poca gente lee hoy teatro –menos aún teatro no heteronormativo- y lógicamente el teatro es para verlo representado (máxime si es un monólogo cómico en el que hay que interactuar con el público). El autor de “Machistófeles” nos obsequia ahora con su dramaturgia acida y dentro de poco, si el tiempo y la debacle cultural por estos lares no lo impiden, podremos leer su ensayo “Adiós, Chueca” que narra la experiencia de una frustración y un desencanto con respecto a los intereses creados por el capitalismo feroz pero también una esperanza en un futuro mejor.

Pero las palabras del autor hablan por si solas. Creo que cuando te pagan tanto y la fama llega tan fuerte es porque estás haciéndole el juego al sistema corrupto, ‘dando juego’, como le gusta decir a la gente en televisión para enmascarar venderse y no tener opiniones o criterios”, confirma rotundo. “Por eso creo que debemos crear otras alternativas de cultura, de comunicación, de información, de sociedad. Para que no sigamos esclavos del monopolio capitalista que siempre pide algo a cambio de facilitarnos la vida… piden nuestra vida.”

Granada Hoy entrevista a Shangay Lily sobre su libro

GRANADA HOY

Shangay lily. Escritora y ‘artivista’

“En Chueca se hace negocio con nuestros derechos y nuestra lucha”

La primera ‘dragqueen’ en España presenta en Granada su nuevo libro, ‘La vida en rosa, en rojo y en violeta (Atrapasueños) después de aparecer en todos los telediarios con su ‘escrache’ a Rajoy

G. CAPPA / GRANADA | ACTUALIZADO 08.11.2013 – 10:23

Shangay Lily es uno de esos personajes que dan un titular en cada línea. Fundadora del movimiento ‘drag’ en España, opina que “pocas cosas son más políticas que una dragqueen que cuestiona los géneros y el patriarcado”. Hoy presenta a las 19 horas en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología La vida en rosa, en rojo y en violeta (Atrapasueños), un repaso por sus monólogos siempre ácidos que para algunos puede ser como un trago de salfumán. Inclasificable, Shangay ayuda definiéndose a si misma como “un gran maricón con toda su exquisita pluma”. Eso sí, entendiendo el adjetivo “como un halago y no como un insulto”.

-¿La normalidad absoluta llegará cuando una figura del fútbol ‘salga del vestuario’ para reconocer públicamente su homosexualidad?

-Yo no creo en el concepto de ‘normal’, es muy tramposo. Es una manera de excluir siempre a grupos que disienten de la mayoría. Yo creo en lo cotidiano o lo mayoritario, que no es lo normal entendido como natural. Lo normal es todo porque existe en la naturaleza y sin las rarezas no podríamos vivir. Sin luz no hay sombra y sin sombras no es posible el concepto de luz. Creo que la homofobia, al igual que el machismo, el racismo o el clasismo, es un gran negocio que genera beneficios y carreras a los que se autoproclaman gestores de lo ‘correcto’, otro concepto imposible, salvo cuando hablamos de hacer daño o agredir al otro, que sí que es incorrecto y anormal. Los deportes son un semillero de nacionalismo, competencia, violencia, machismo y exclusión, a pesar de lo que proclaman. Ocultan la homosexualidad que cada vez es más evidente en su seno, al igual que las religiones. La normalidad absoluta llegará cuando no se entienda el concepto de ‘normal’.

-Dice que el feminismo tradicional es el único que existe en realidad. ¿A qué se refiere exactamente? ¿Qué valores transformadores de la sociedad lleva implícito el feminismo?

-El feminismo ha vivido ya varias etapas que se conocen como oleadas. El feminismo de primera oleada fue el primitivo que, por cierto, adolecía de una homofobia espantosa. Betty Friedan se explayó en su Mística de la feminidad declarando la anormalidad y amenaza de la homosexualidad al feminismo. Todo esto se fue corrigiendo en sucesivas oleadas hasta llegar a lo que se denominó posfeminismo, que se imbrica en el postmodernismo, una tendencia repugnantemente capitalista que proclama el cinismo, todo vale, lo importante es estar en el sistema para cambiar el sistema. Sólo que las y los que se metieron en el sistema jamás lo cambiaron, se corrompieron y se volvieron más patriarcales del sistema que nadie, pero con un discurso mucho más perverso y engañoso. Así surge lo que yo llamo el mujerismo, el discurso que hace pasar por feminismo lo que es puro machismo hablando de ‘todas las mujeres’. Como si no hubiesen mujeres machistas, clasistas u opresoras. El Partido Popular es una cantera de mujeres mujeristas o machistas que pretenden que el avance de la mujer se evalúa en la élite, el dinero y el poder, los derechos no son necesarios. Las mujeres cada vez son más utilizadas para atacar al feminismo o a sus semejantes, pretendiendo ser portavoces de todas las mujeres, el mujerismo. Dicen buscar el interés común cuando buscan el de la élite y el amo machista. Son lo que yo llamo ‘esclavas agradecidas’, antifeministas.

-Ha creado un vocabulario propio, se define como “artivista “y muchas de sus puyas van dirigidas a los “absurdigays.” ¿Qué otras palabras ha tenido que inventarse para definir el panorama actual?

-Creo que la palabra, el lenguaje, es una de las armas de sometimiento más poderosas. Lo que no se puede nombrar no existe. El lenguaje ha usado su reglamentación para oprimir a fenómenos que no reconocía de un modo sutil. Es lo que Gramsci llamó “hegemonía cultural”. Así, si sólo se puede llamar mujer al modelo machista con tacones y falda y machorro a la mujer que disiente del modelo hegemónico, se está perpetuando el machismo y la opresión. O si se usa maricón como insulto en lugar de como halago se está perpetuando una jerarquía del opresor y el oprimido, o el verdugo y la víctima. Uno de los que más orgulloso estoy es el de cristofascistas, que utilizo para denominar a esos hipócritas que usan su religión y mitos para aplicar un fascismo violento para preservar su negocio o estafa inmobiliaria que vende parcelas en el más allá. También artivista, un término ya existente en EEUU que yo adopté para subrayar los prejuicios que tienen quienes niegan una u otra faceta mía: primero fue la de activista cuando estaba en la televisión y era famoso o hacía teatro y escribía, era presentado como artista divertido, una dragqueen que no podía tener vertiente política, cuando hay pocas cosas más políticas que una dragqueen que cuestiona los géneros y el patriarcado. Luego, para tomarme en serio como activista, especialmente tras mi escrache frente a Rajoy para denunciar su homofobia y la del PP, se me negó mi faceta artística y se me redujo a “periodista político o activista”. Yo siempre he sido artista y activista y he usado una faceta para potenciar la otra. Lo que yo llamo absurdigays podría hilar con esa mariquita de cofradía, pero es algo más perverso, están más cercanos al reprimido franquista, pero aquellos estaban criminalizados y estos no tienen razón para esconderse, avergonzarse o votar al PP. Son muy católicos y atacan sus derechos y avances para complacer al amo heterosexista. Es muy absurdo que destruyas tus derechos, por eso creé el término absurdigays, porque no hay nada más absurdo que desandar tu libertad por dinero o servilismo. Ya antes había usado gaympresarios para señalar a una élite de gays que han mercantilizado nuestra lucha para conseguir dinero y poder, que mercadean con nuestras reivindicaciones. También hice el término burgayses, título de una de mis obras de teatro, para designar a esa élite centralizada en grandes capitales que se ha aburguesado y derechizado, que ha abrazado el modelo patriarcal, clasista, machista y endohomófobo para vivir en privilegio pisando o negando a sus hermanos y hermanas precarios, periféricos o excluidos de esa micro-casta, que también llamo oligayrquía. Creo que debemos crear nuestro lenguaje para poder señalar nuestra realidad que un académico de la lengua no puede ni concebir.

-¿La sociedad sigue caminando por delante de la política en cuanto a la normalización y el respeto a las tendencias sexuales?

-Sí y no. La política sigue teniendo la responsabilidad de reforzar comportamientos. Por eso fue tan importante que Zapatero, adoptando la lucha de activistas y de IU que llevaba 10 años con esas reivindicaciones, aprobase el Matrimonio Homosexual y otros mensajes de avance. La sociedad estaba preparada hacía mucho, pero en el momento que vio que la homofobia no estaba refrendada por el gobierno, como lo ha vuelto a estar ahora, se cuidó muy mucho de mantenerse en el primitivismo. Lo mismo que ahora es responsabilidad del PP el repunte de una homofobia que siempre ha estado ahí, pero si se anima o aplaude, como está haciendo el PP y la Iglesia, pasa de adormecida a virulenta. Se está enviando el mensaje de que ser homófobo vuelve a estar bien y te hace más cercano al poder. Igual que se está enviando el mensaje de que ser machista, misógino y atacar a la mujer y sus derechos es del agrado del PP y te hace más cercano a los poderosos. La manipulación política de la terrible realidad del aborto es de las cosas más perversas que el PP está haciendo. Querer convertir una última opción en crimen mientras se aplaude el hambre, la violencia o el analfabetismo infantil es de una hipocresía extrema.

-¿Cree que, todavía hoy, a algunos miembros de la derecha les gustaría colgar un retrato de Franco en sus despachos pero no pueden hacerlo por las convenciones sociales y por el revuelo que causaría?

-Creo que es peor. Creo que algunos miembros de la derecha que se presenta como democrática y ‘de centro’ nunca ha descolgado el retrato de Franco. Creo que el PP es el heredero de Franco con la perversidad de la peor publicidad engañosa. Creo que el franquismo nunca ha abandonado sus poltronas, simplemente se han cambiado de disfraz. Y están creando nuevos cachorros del franquismo como se ve en el escandaloso cristofascismo de Nuevas Generaciones del PP, que en pleno siglo XXI saludan brazo en alto, son machistas, homófobos, racistas y profundamente ignorantes. Su único objetivo es complacer a papá, como el único objetivo de Rajoy es complacer a papá Troika o Gallardón a papá Iglesia o sector ultramontano del PP para llegar arriba.

-En su momento, el movimiento drag que usted inició fue una auténtica revolución. Pasado el tiempo, ¿ha perdido el carácter de oposición a lo establecido y se ha convertido en el divertimento de las salas de fiestas?

-Sin lugar a dudas. Esa fue una batalla que perdí contra la impostura o la envidia que minó al movimiento drag. Hubo muchos intereses y al final ganó la vertiente más vulgar y mediocre. En televisión se negaron a darme un respeto que acabaron dándome. Pero cada vez que me negaba a ir a un programa como el de Nieves Herrero de entonces, que quería presentarme como un friki, aparecía algún amateur o amigo de barrio que les seguía el juego. Luego muchas drags optaron por intentar hundirme para que no fuese tan difícil. Fue el pan para hoy hambre para mañana. Al final me quedé yo y el movimiento social desapareció, perdió interés y quedó reducido a la anécdota. Es un ejemplo perfecto de cómo desactivar una amenaza al sistema. Ya lo habían hecho con las feministas, retratándolas como odiahombres e histéricas, una mentira que ocultó la verdad de su valentía, lucidez e importancia.

-¿Qué le sugiere la palabra frivolidad?

-Una estrategia para desactivar las amenazas, las alternativas desde las mal llamadas minorías. Cada vez que algo alternativo que puede amenazar al sistema, se lo reduce a la frivolidad. En televisión, por ejemplo, se premia mucho la frivolidad. Especialmente si eres gay o mujer. Esa estrategia ha implantado en el imaginario colectivo machista la asociación entre mujer y frivolidad. Es lo que mujeres y homosexuales hemos tenido que sufrir en este patriarcado: no se te toma en serio porque eres una amenaza para el establishment, para el amo patriarcal, para la oligarquía, el monopolio. Y por otro lado, si eres un gay o una mujer seria no se te ve como interesante, entretenida, comercial para los medios. El caso de las femen es un magnífico ejemplo. Se condena a la mujer a la frivolidad o no se le saca porque es aburrida, seria, amargada. Y el caso de los contertulios homosexuales del corazón o concursantes de reality es igual. Si eres frívolo, hiperbólico, la caricatura de la loca, se te premia y paga. Si das un mensaje alternativo o disientes de la marca se te invisibiliza. Por eso abandoné la televisión.

-¿Por qué tuvo tanta repercusión su ‘roce’ con Mario Vaquerizo?

-Porque evidenció una realidad que muchos habían pensado pero no sabían cómo expresar. Volviendo a la necesidad de crear palabras que cuenten nuestra realidad, él es un ejemplo de absurdigay. Y por otro lado es el personaje de moda, muy cómodo para los absurdigays y los asimilados que quieres ser aceptados por el sistema y no sacrificar nada para luchar contra el recorte de sus derechos. Por otro lado, la maquinaria mediática de derechas o capitalista le respalda, es su creación para hacer popular la estupidez, la homofobia, la represión de tus sentimientos… Es una apuesta importante.

-Usted apuesta por la transversalidad frente a los colectivos que se agrupan en torno a causas muy concretas. ¿Su lucha es la lucha contra la marginalidad de los colectivos y de las reivindicaciones?

-De eso es de lo que hablo en mi libro La vida en rosa, en rojo y en violeta, como ya había hablado en mis novelas machistófeles o Escuela de glamour. Sin unificar luchas podemos ganar más fácilmente la batalla, pero perdemos la guerra. Cuando un logro se convierte en un privilegio de unos cuantos, de un grupo específico, se está alimentando al opresor en lugar de conseguir un avance para todos, para todas. La comunidad gay, por ejemplo, si consigue el matrimonio gay pero es a cambio de asimilarse y adoptar el clasismo o el racismo están reforzando el sistema que va a seguir oprimiendo a mujeres lesbianas, como se ha visto con la reproducción asistida. También a gays sin dinero que heredar, sin posibilidades de comprar una casa o adoptar o, mucho menos, casarse porque no tienen ni dirección que poner en el registro.

-Granada lanzó una campaña para captar el turismo gay, ¿le parece bien esta especialización? En este sentido, ¿barrios como Chueca son un ‘parque de atracciones gay’ o simplemente algo normal?

-No. Eso es el gaypitalismo que denuncio en mi venidero libro Adiós, Chueca: memorias del gaypitalismo, construyendo la marca gay. Eso es hacer negocio con nuestros derechos y nuestra lucha. Sólo interesa el gay que pueda gastarse dinero, no el que simplemente lo sea. Pero los mismos gaympresarios de Chueca, como mis exsocios de la revista Shangay, que sigue llevando mi nombre pero me fue robada, han encumbrado este modelo que ha llevado a los gays a ser de derechas, machistas, clasistas y patriarcales. En esa estrategia no se está pensando en los gays, se está pensando en el ayuntamiento, en los políticos que se ponen la medalla y hacen negocio. Los barrios como Chueca, en cuya creación fui parte esencial hasta que me opuse a ese modelo gaypitalista como cuento en el libro, son guetos que facilitan la marca la especialización capitalista, para quedarse con un sector, pero están creados desde la perspectiva empresarial, no la activista que es integrarse y educar a la población en el respeto.

-Hace tiempo declaró que estaba buscando una nueva editorial para publicar nuevos libros y reeditar viejos textos. Después de trabajar con las grandes editoriales del país, ¿por qué se ha decidido por la andaluza Atrapasueños?

-Fue azar, parte lógica. Tras preguntar a mi querido amigo Juan de Loxa, insigne faro de cultura, me dirigió al gran Felipe Alcaraz, que a su vez me llevó a Joaquín Recio, gestor de alternativas como Atrapasueños. Me gustó mucho lo que me contaba, porque ofrecen un modelo alternativo. Tras cuatro libros publicados con grandes editoriales me di cuenta de que el modelo capitalista está agotado.