Presentación en Salamanca con CEA

El miércoles 27 de noviembre, CEA organiza la presentación de mi libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta. Monólogos de Shangay Lily”. Este es el cartel que han creado para la ocasión:

lvereryev-cartelsalamancaPara mí es un veradero orgullo compartir lucha con ese sindicato que llevó a Alfon a Salamanca y sufrió la censura y criminalización de los poderes fácticos de la ciudad tomada por el cristofascismo desde tiempos inmemoriales pero con un sano movimiento de resistencia que crece como la espuma de libertad.

Las y los compañeros de CEA han creado un evento en facebook para conseguir la mayor convocatoria posible.

En cuanto tengamos fotos y videos os los pasaremos.

Reseña en el Diario Progresista

Monólogos en rosa, en rojo y en violeta

LUNES, 11 DE NOVIEMBRE DE 2013
EDUARDO NABAL ARAGÓN

Se acaba de publicar y presentar en Madrid los monólogos impresos de una de las figuras más emblemáticas de la lucha por la visibilidad gay y drag de los años ochenta y, sobre todo, noventa del siglo pasado.

Pero que desde su incendiaria columna en el Diario “El público” sigue causando controversia y diciendo verdades como puños.

Me refiero a Shangay Lily siempre dispuesta a meter el dedo en la llaga, aún a riesgo de equivocarse. Uno puede discrepar de muchas de sus opiniones pero no hay que negarle una capacidad camaleónica y sobre todo de dominar tanto el registro del teatro/performance de pequeño presupuesto con la política, lo lúdico o el alcance social de sus trabajos. Es decir Shangay Lily no representa a toda la comunidad gay pero sí que le gusta remover conciencias tanto de los gays o lesbianas (y en estos monólogos también de las mujeres en general y en plural) a un lado y el otro de la barrera al tiempo que cuestiona el heterosexismo dominante. Sus lúcidos artículos sobre la idolatría hacia Sara Montiel, sobre los criptofascistas, sobre la homofobia Rusa o sobre el empresariado “rosa” le han valido tantas alianzas como violentas críticas , llegando a recibir amenazas por parte de algún cachorro del partido que nos desgobierna. Su forma de hablar es provocadora pero necesaria. No siempre me gusta Shangay Lily pero sí su escritura fluida, lúcida y venenosa que se hace necesaria más ahora que nuestra comunidad (o nuestras identidades diversas) se entrecruzan con el paro, el miedo y la desestructuración social. La publicación de estos sabrosos y, en ocasiones, incendiarios monólogos sobre todo centrados en el tema de lo “femenino” universal y particular es más que agradecible.

Debido al poco teatro gay que hay en el Estado Español con las excepciones de la joven compañía Alejandro Melero o las coreografías de Dani Pannullo. Poca gente lee hoy teatro –menos aún teatro no heteronormativo- y lógicamente el teatro es para verlo representado (máxime si es un monólogo cómico en el que hay que interactuar con el público). El autor de “Machistófeles” nos obsequia ahora con su dramaturgia acida y dentro de poco, si el tiempo y la debacle cultural por estos lares no lo impiden, podremos leer su ensayo “Adiós, Chueca” que narra la experiencia de una frustración y un desencanto con respecto a los intereses creados por el capitalismo feroz pero también una esperanza en un futuro mejor.

Pero las palabras del autor hablan por si solas. Creo que cuando te pagan tanto y la fama llega tan fuerte es porque estás haciéndole el juego al sistema corrupto, ‘dando juego’, como le gusta decir a la gente en televisión para enmascarar venderse y no tener opiniones o criterios”, confirma rotundo. “Por eso creo que debemos crear otras alternativas de cultura, de comunicación, de información, de sociedad. Para que no sigamos esclavos del monopolio capitalista que siempre pide algo a cambio de facilitarnos la vida… piden nuestra vida.”

Granada Hoy entrevista a Shangay Lily sobre su libro

GRANADA HOY

Shangay lily. Escritora y ‘artivista’

“En Chueca se hace negocio con nuestros derechos y nuestra lucha”

La primera ‘dragqueen’ en España presenta en Granada su nuevo libro, ‘La vida en rosa, en rojo y en violeta (Atrapasueños) después de aparecer en todos los telediarios con su ‘escrache’ a Rajoy

G. CAPPA / GRANADA | ACTUALIZADO 08.11.2013 – 10:23

Shangay Lily es uno de esos personajes que dan un titular en cada línea. Fundadora del movimiento ‘drag’ en España, opina que “pocas cosas son más políticas que una dragqueen que cuestiona los géneros y el patriarcado”. Hoy presenta a las 19 horas en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología La vida en rosa, en rojo y en violeta (Atrapasueños), un repaso por sus monólogos siempre ácidos que para algunos puede ser como un trago de salfumán. Inclasificable, Shangay ayuda definiéndose a si misma como “un gran maricón con toda su exquisita pluma”. Eso sí, entendiendo el adjetivo “como un halago y no como un insulto”.

-¿La normalidad absoluta llegará cuando una figura del fútbol ‘salga del vestuario’ para reconocer públicamente su homosexualidad?

-Yo no creo en el concepto de ‘normal’, es muy tramposo. Es una manera de excluir siempre a grupos que disienten de la mayoría. Yo creo en lo cotidiano o lo mayoritario, que no es lo normal entendido como natural. Lo normal es todo porque existe en la naturaleza y sin las rarezas no podríamos vivir. Sin luz no hay sombra y sin sombras no es posible el concepto de luz. Creo que la homofobia, al igual que el machismo, el racismo o el clasismo, es un gran negocio que genera beneficios y carreras a los que se autoproclaman gestores de lo ‘correcto’, otro concepto imposible, salvo cuando hablamos de hacer daño o agredir al otro, que sí que es incorrecto y anormal. Los deportes son un semillero de nacionalismo, competencia, violencia, machismo y exclusión, a pesar de lo que proclaman. Ocultan la homosexualidad que cada vez es más evidente en su seno, al igual que las religiones. La normalidad absoluta llegará cuando no se entienda el concepto de ‘normal’.

-Dice que el feminismo tradicional es el único que existe en realidad. ¿A qué se refiere exactamente? ¿Qué valores transformadores de la sociedad lleva implícito el feminismo?

-El feminismo ha vivido ya varias etapas que se conocen como oleadas. El feminismo de primera oleada fue el primitivo que, por cierto, adolecía de una homofobia espantosa. Betty Friedan se explayó en su Mística de la feminidad declarando la anormalidad y amenaza de la homosexualidad al feminismo. Todo esto se fue corrigiendo en sucesivas oleadas hasta llegar a lo que se denominó posfeminismo, que se imbrica en el postmodernismo, una tendencia repugnantemente capitalista que proclama el cinismo, todo vale, lo importante es estar en el sistema para cambiar el sistema. Sólo que las y los que se metieron en el sistema jamás lo cambiaron, se corrompieron y se volvieron más patriarcales del sistema que nadie, pero con un discurso mucho más perverso y engañoso. Así surge lo que yo llamo el mujerismo, el discurso que hace pasar por feminismo lo que es puro machismo hablando de ‘todas las mujeres’. Como si no hubiesen mujeres machistas, clasistas u opresoras. El Partido Popular es una cantera de mujeres mujeristas o machistas que pretenden que el avance de la mujer se evalúa en la élite, el dinero y el poder, los derechos no son necesarios. Las mujeres cada vez son más utilizadas para atacar al feminismo o a sus semejantes, pretendiendo ser portavoces de todas las mujeres, el mujerismo. Dicen buscar el interés común cuando buscan el de la élite y el amo machista. Son lo que yo llamo ‘esclavas agradecidas’, antifeministas.

-Ha creado un vocabulario propio, se define como “artivista “y muchas de sus puyas van dirigidas a los “absurdigays.” ¿Qué otras palabras ha tenido que inventarse para definir el panorama actual?

-Creo que la palabra, el lenguaje, es una de las armas de sometimiento más poderosas. Lo que no se puede nombrar no existe. El lenguaje ha usado su reglamentación para oprimir a fenómenos que no reconocía de un modo sutil. Es lo que Gramsci llamó “hegemonía cultural”. Así, si sólo se puede llamar mujer al modelo machista con tacones y falda y machorro a la mujer que disiente del modelo hegemónico, se está perpetuando el machismo y la opresión. O si se usa maricón como insulto en lugar de como halago se está perpetuando una jerarquía del opresor y el oprimido, o el verdugo y la víctima. Uno de los que más orgulloso estoy es el de cristofascistas, que utilizo para denominar a esos hipócritas que usan su religión y mitos para aplicar un fascismo violento para preservar su negocio o estafa inmobiliaria que vende parcelas en el más allá. También artivista, un término ya existente en EEUU que yo adopté para subrayar los prejuicios que tienen quienes niegan una u otra faceta mía: primero fue la de activista cuando estaba en la televisión y era famoso o hacía teatro y escribía, era presentado como artista divertido, una dragqueen que no podía tener vertiente política, cuando hay pocas cosas más políticas que una dragqueen que cuestiona los géneros y el patriarcado. Luego, para tomarme en serio como activista, especialmente tras mi escrache frente a Rajoy para denunciar su homofobia y la del PP, se me negó mi faceta artística y se me redujo a “periodista político o activista”. Yo siempre he sido artista y activista y he usado una faceta para potenciar la otra. Lo que yo llamo absurdigays podría hilar con esa mariquita de cofradía, pero es algo más perverso, están más cercanos al reprimido franquista, pero aquellos estaban criminalizados y estos no tienen razón para esconderse, avergonzarse o votar al PP. Son muy católicos y atacan sus derechos y avances para complacer al amo heterosexista. Es muy absurdo que destruyas tus derechos, por eso creé el término absurdigays, porque no hay nada más absurdo que desandar tu libertad por dinero o servilismo. Ya antes había usado gaympresarios para señalar a una élite de gays que han mercantilizado nuestra lucha para conseguir dinero y poder, que mercadean con nuestras reivindicaciones. También hice el término burgayses, título de una de mis obras de teatro, para designar a esa élite centralizada en grandes capitales que se ha aburguesado y derechizado, que ha abrazado el modelo patriarcal, clasista, machista y endohomófobo para vivir en privilegio pisando o negando a sus hermanos y hermanas precarios, periféricos o excluidos de esa micro-casta, que también llamo oligayrquía. Creo que debemos crear nuestro lenguaje para poder señalar nuestra realidad que un académico de la lengua no puede ni concebir.

-¿La sociedad sigue caminando por delante de la política en cuanto a la normalización y el respeto a las tendencias sexuales?

-Sí y no. La política sigue teniendo la responsabilidad de reforzar comportamientos. Por eso fue tan importante que Zapatero, adoptando la lucha de activistas y de IU que llevaba 10 años con esas reivindicaciones, aprobase el Matrimonio Homosexual y otros mensajes de avance. La sociedad estaba preparada hacía mucho, pero en el momento que vio que la homofobia no estaba refrendada por el gobierno, como lo ha vuelto a estar ahora, se cuidó muy mucho de mantenerse en el primitivismo. Lo mismo que ahora es responsabilidad del PP el repunte de una homofobia que siempre ha estado ahí, pero si se anima o aplaude, como está haciendo el PP y la Iglesia, pasa de adormecida a virulenta. Se está enviando el mensaje de que ser homófobo vuelve a estar bien y te hace más cercano al poder. Igual que se está enviando el mensaje de que ser machista, misógino y atacar a la mujer y sus derechos es del agrado del PP y te hace más cercano a los poderosos. La manipulación política de la terrible realidad del aborto es de las cosas más perversas que el PP está haciendo. Querer convertir una última opción en crimen mientras se aplaude el hambre, la violencia o el analfabetismo infantil es de una hipocresía extrema.

-¿Cree que, todavía hoy, a algunos miembros de la derecha les gustaría colgar un retrato de Franco en sus despachos pero no pueden hacerlo por las convenciones sociales y por el revuelo que causaría?

-Creo que es peor. Creo que algunos miembros de la derecha que se presenta como democrática y ‘de centro’ nunca ha descolgado el retrato de Franco. Creo que el PP es el heredero de Franco con la perversidad de la peor publicidad engañosa. Creo que el franquismo nunca ha abandonado sus poltronas, simplemente se han cambiado de disfraz. Y están creando nuevos cachorros del franquismo como se ve en el escandaloso cristofascismo de Nuevas Generaciones del PP, que en pleno siglo XXI saludan brazo en alto, son machistas, homófobos, racistas y profundamente ignorantes. Su único objetivo es complacer a papá, como el único objetivo de Rajoy es complacer a papá Troika o Gallardón a papá Iglesia o sector ultramontano del PP para llegar arriba.

-En su momento, el movimiento drag que usted inició fue una auténtica revolución. Pasado el tiempo, ¿ha perdido el carácter de oposición a lo establecido y se ha convertido en el divertimento de las salas de fiestas?

-Sin lugar a dudas. Esa fue una batalla que perdí contra la impostura o la envidia que minó al movimiento drag. Hubo muchos intereses y al final ganó la vertiente más vulgar y mediocre. En televisión se negaron a darme un respeto que acabaron dándome. Pero cada vez que me negaba a ir a un programa como el de Nieves Herrero de entonces, que quería presentarme como un friki, aparecía algún amateur o amigo de barrio que les seguía el juego. Luego muchas drags optaron por intentar hundirme para que no fuese tan difícil. Fue el pan para hoy hambre para mañana. Al final me quedé yo y el movimiento social desapareció, perdió interés y quedó reducido a la anécdota. Es un ejemplo perfecto de cómo desactivar una amenaza al sistema. Ya lo habían hecho con las feministas, retratándolas como odiahombres e histéricas, una mentira que ocultó la verdad de su valentía, lucidez e importancia.

-¿Qué le sugiere la palabra frivolidad?

-Una estrategia para desactivar las amenazas, las alternativas desde las mal llamadas minorías. Cada vez que algo alternativo que puede amenazar al sistema, se lo reduce a la frivolidad. En televisión, por ejemplo, se premia mucho la frivolidad. Especialmente si eres gay o mujer. Esa estrategia ha implantado en el imaginario colectivo machista la asociación entre mujer y frivolidad. Es lo que mujeres y homosexuales hemos tenido que sufrir en este patriarcado: no se te toma en serio porque eres una amenaza para el establishment, para el amo patriarcal, para la oligarquía, el monopolio. Y por otro lado, si eres un gay o una mujer seria no se te ve como interesante, entretenida, comercial para los medios. El caso de las femen es un magnífico ejemplo. Se condena a la mujer a la frivolidad o no se le saca porque es aburrida, seria, amargada. Y el caso de los contertulios homosexuales del corazón o concursantes de reality es igual. Si eres frívolo, hiperbólico, la caricatura de la loca, se te premia y paga. Si das un mensaje alternativo o disientes de la marca se te invisibiliza. Por eso abandoné la televisión.

-¿Por qué tuvo tanta repercusión su ‘roce’ con Mario Vaquerizo?

-Porque evidenció una realidad que muchos habían pensado pero no sabían cómo expresar. Volviendo a la necesidad de crear palabras que cuenten nuestra realidad, él es un ejemplo de absurdigay. Y por otro lado es el personaje de moda, muy cómodo para los absurdigays y los asimilados que quieres ser aceptados por el sistema y no sacrificar nada para luchar contra el recorte de sus derechos. Por otro lado, la maquinaria mediática de derechas o capitalista le respalda, es su creación para hacer popular la estupidez, la homofobia, la represión de tus sentimientos… Es una apuesta importante.

-Usted apuesta por la transversalidad frente a los colectivos que se agrupan en torno a causas muy concretas. ¿Su lucha es la lucha contra la marginalidad de los colectivos y de las reivindicaciones?

-De eso es de lo que hablo en mi libro La vida en rosa, en rojo y en violeta, como ya había hablado en mis novelas machistófeles o Escuela de glamour. Sin unificar luchas podemos ganar más fácilmente la batalla, pero perdemos la guerra. Cuando un logro se convierte en un privilegio de unos cuantos, de un grupo específico, se está alimentando al opresor en lugar de conseguir un avance para todos, para todas. La comunidad gay, por ejemplo, si consigue el matrimonio gay pero es a cambio de asimilarse y adoptar el clasismo o el racismo están reforzando el sistema que va a seguir oprimiendo a mujeres lesbianas, como se ha visto con la reproducción asistida. También a gays sin dinero que heredar, sin posibilidades de comprar una casa o adoptar o, mucho menos, casarse porque no tienen ni dirección que poner en el registro.

-Granada lanzó una campaña para captar el turismo gay, ¿le parece bien esta especialización? En este sentido, ¿barrios como Chueca son un ‘parque de atracciones gay’ o simplemente algo normal?

-No. Eso es el gaypitalismo que denuncio en mi venidero libro Adiós, Chueca: memorias del gaypitalismo, construyendo la marca gay. Eso es hacer negocio con nuestros derechos y nuestra lucha. Sólo interesa el gay que pueda gastarse dinero, no el que simplemente lo sea. Pero los mismos gaympresarios de Chueca, como mis exsocios de la revista Shangay, que sigue llevando mi nombre pero me fue robada, han encumbrado este modelo que ha llevado a los gays a ser de derechas, machistas, clasistas y patriarcales. En esa estrategia no se está pensando en los gays, se está pensando en el ayuntamiento, en los políticos que se ponen la medalla y hacen negocio. Los barrios como Chueca, en cuya creación fui parte esencial hasta que me opuse a ese modelo gaypitalista como cuento en el libro, son guetos que facilitan la marca la especialización capitalista, para quedarse con un sector, pero están creados desde la perspectiva empresarial, no la activista que es integrarse y educar a la población en el respeto.

-Hace tiempo declaró que estaba buscando una nueva editorial para publicar nuevos libros y reeditar viejos textos. Después de trabajar con las grandes editoriales del país, ¿por qué se ha decidido por la andaluza Atrapasueños?

-Fue azar, parte lógica. Tras preguntar a mi querido amigo Juan de Loxa, insigne faro de cultura, me dirigió al gran Felipe Alcaraz, que a su vez me llevó a Joaquín Recio, gestor de alternativas como Atrapasueños. Me gustó mucho lo que me contaba, porque ofrecen un modelo alternativo. Tras cuatro libros publicados con grandes editoriales me di cuenta de que el modelo capitalista está agotado.

Vocento censura y manipula a Shangay Lily en Granada

Entrevista-El-Ideal_Granada_8-11-13-_3300Estos días que he estado en Granada presentando mi libro han sido muy gratificantes, salvo por la escandalosa manipulación y censura de los medios de la derecha. En concreto me refiero al periódico Ideal de Granada que pertenece al grupo Vocento (ABC). El periodista me entrevistó por correo (elección mía para que no pudiesen tergiversar mis palabras al transcribirlas como me ha pasado más de una vez) y luego publicó una entrevista en la que se cortaron preguntas enteras, desapareció cualquier mención a la Iglesia o los cristofascistas salvo una que daba a entender que los gays son católicos e incluso se cambiaron palabras que yo no había escrito por otras inventadas por ellos. Para que podáis constatar cómo Vocento censura, manipula y distorsiona las noticias, os reproduzco la entrevista original que yo envié por correo al periodista con todo lo censurado en rojo. A esto hay que añadir que el tratamiento familiar de las preguntas en el correo cambió al usted, en un intento de distanciarse de mi persona. No puedo poner enlace web porque en la página digital de Ideal no aparece mi entrevista. Para mantener el rigor, a la izquierda tenéis la página impresa escaneada al completo y tal como se publicó el viernes 8 de noviembre en el Ideal de Granada. Aquí debajo tenéis el correo con las preguntas y respuestas originales que luego se censuraron y manipularon oportunamente:

Muchas gracias y disculpa por las premuras y demás, pero es que estamos hasta arriba. Aqui te mando el cuestionario sobre el libro de monólogos editado por Atrapasueños. Saludos

Juan Luis Tapia

(Redactor de Culturas de IDEAL)

-¿Qué tratas en los monólogos y porque este género para un libro?

Pues fue una casualidad. Comiendo tras presentar en el parlamento Andaluz la necesaria petición de un museo en Cantillana para el icono gay Ocaña, mi editor Joaquin Recio de la cooperativa Atrapasueños me propuso publicar mis textos teatrales. De repente me di cuenta de que los últimos 12 años había recogido mis mejores pensamientos en formato muy divertido y profundo que no sólo se reducía a lo teatral. Son historias cortas. Me sorprendió al repasarlos la variedad y relevancia de lo que tocan. Como se ve en el título, “La vida en rosa, en rojo y en violeta”, al final se han recogido mis principales luchas: los derechos de los homosexuales, la lucha de clases desde la izquierda y el feminismo. Si a estos tres frentes le unimos el ateo, tenemos la fórmula Shangay “el artivista”, como digo en el prólogo.

-¿Qué pones patas arriba?

Como siempre todo. Porque estamos en un sistema tan opresivo, gracias al PP que está intentando devolvernos al franquismo, que cualquier planteamiento que se salga del mero “me pongo de rodillas ante usted, amo patriarcal y le doy vida y hacienda” es ponerlo todo patas arribas. Plantear una alternativa, como yo planteo en mi libro, una mirada a otro modo de ver la vida, la sociedad, es insultar profundamente a los soberbios de Iglesia y derecha que no soportan la convivencia democrática o una mera queja.

-¿Qué se denuncia?

El sistema capitalista, el patriarcado machista, la hipocresía social, la ignorancia, el miedo a la diferencia que te enriquecería como ser humano y no te obliga a hacer lo que el otro ha escogido. Es esa trampa del miedo y el desconocimiento que la derecha a mandato de la Iglesia ha promovido entre la gente. Esa trampa que hace creer que el mero hecho de crear el acceso al derecho al aborto cuando no te queda otra opción o tú decides que no puedes tener dignamente un hijo es la obligación, forzar a abortar. Cuando las estadísticas prueban que donde más se aborta es en países donde está prohibido. Pero les da igual quieren tener el poder y aparecer como héroes ante la población cuando son asesinos.

[Aqui se insertó la última pregunta, sobre mi activismo]

-¿Qué te molesta más de todo ese mundo gay de salón? (Me refiere al mercadeo, a la conversión de la protesta gay en un objeto más de mercado, en su uso por lo politicamente correcto, osea el ‘gaypitalismo’)

El ‘gaypitalismo’ es la derechización y aburguesamiento de una élite (oligayrquía, lo llamo yo) que está poniendo en manos del homófobo PP y la Iglesia nuestros avances, para recibir de empresarios, gobierno y poder unas migajas por las que venden nuestra lucha. Yo he sido parte esencial del nacimiento de esa “marca gay” que algunos han convertido en monopolio apoyados por la derecha homófoba que quiere hacer parecer una moda o falsedad la esencia de muchas personas.

-¿A qué se refiere con el ‘cristofascistas’ y qué ataques ha recibido de ellos?

Cristofascistas son todo ese conglomerado de la Iglesia católica, la banca y los políticos que usan la religión y sus mitos inventados para imponer un fascismo opresor y hacer negocio con la libertad.  Desde que nacemos, todos y todas recibimos ataques de los cristofascistas que intentan convertirnos en mercancía para su poder, para su empresa disfrazada de espiritualidad. Los cristofascistas odian a personas libres como yo y hasta el respirar libremente les ofende porque creen seguir viviendo en la España feudal.

-¿Qué pasó con la cara reivindicativa de la movida, si alguna vez la tuvo?

La movida sólo fue pose y al igual que la transición fue una transacción. Se hizo creer en una revolución que era un paripé. Al igual que muchos “absurdigays”, como llamo yo a los gays que apoyan a su verdugo homófobo de la derecha, la movida jugaba con lo colorido sin ofender lo profundo. Era como una gracia de cara al heterosexual que no cuestionó o amenazó su sistema sino que hizo parecer una revolución lo que era una renovación del capitalismo.

-¿Hasta qué punto se han convertido en etiquetas el mundo gay, la izquierda progre y el feminismo, dónde están las auténticas caras de esas tres cuestiones que abordas en el libro?

Creo que nos interesaría a todos más cuestionar a esa derecha “de centro” que intenta una estrategia de cuestionar a lo que ellos quieren llamar despectivamente “progre” para desacreditar a la izquierda. Cualquier cosa es progresista al lado de la derecha cristofascista [sustituido por “española”]. La estrategia de la derecha ladrona es hacer creer al votante que la izquierda es falsa y corrupta y que para eso ni les votes porque nosotros somos corruptos pero de cara, que no es verdad, disimulan, dicen ser “democráticos” y son unos sinvergüenzas haciendo negocio con lo público.

-¿Por qué la falta de reacción social ante la pérdida de derechos?

Porque la derecha y los oligarcas controlan los medios y el poder y hay mucho clientelismo y burgués que sigue esperando que el capitalismo funcione y le sabe su culo algún empresario, perdón, “emprendedor”, de última hora. Eso no pasará. También se oculta la reacción, que la hay y mucha, y se la intenta llamar “radicales” o “anti-sistema”, para esconder que el pueblo se está echando a la calle, cualquier persona decente se empieza a despertar.

-¿Existe la creencia de que tras la ley de ZP de los matrimonios gays se ha normalizado la homosexualidad en España? ¿Sigue siendo España un país homófobo?

España siempre fue y sigue siendo un país profundamente homófobo. La Iglesia Católica o cristofascistas ya se ocupan muy mucho de mantener la homofobia bien viva. Es lo que yo llamo “el negocio del odio” que las religiones usan para su estafa inmobiliaria que vende parcelas en el más allá a cambio de dinero.

-¿Por qué sus críticas a quienes con una apariencia progre se enganchan a lo mediático a cualquier precio?

Sinceramente, me preocupan mucho más los cristofascistas [sustituidos por “derechistas”] que con una apariencia “democrática” o “de centro” se enganchan a su monstruo mediático a buen precio y para mentir u ocultar esta crisis que es una estafa creada por la derecha y los de siempre. Nos distraen con eternos debates sobre la “pureza” de sindicatos, izquierda y activistas mientras nos roban el dinero, los derechos, la libertad y se ríen de nuestos avances. ¿Para cuándo una cárcel a los corruptos del PP?

-¿En qué consiste su activismo? [Esta pregunta fue colocada en cuarto lugar]

A mí me gusta llamarlo “artivismo” para subrayar cómo se fusionan dos facetas mías que la gente suele excluir o negar si van juntas: soy un artista, escritor, actor que hace activismo porque todo en este mundo es política a pesar de la trampa que los poderosos de derechas han creado para implantar la anti-política o el tercerposicionismo ese de “yo no soy ni de izquierdas ni de derechas” (cariño, eres de derechas). Mis ídolos son feministas, como la gran Gloria Steinem o Margarita Nelken, homosexuales visionarios como Pasolini o Gide y todo aquél o aquella que renuncia a los sobornos del capitalismo para denunciar esta trampa, esta estafa que llaman crisis. ¡Ah! Y cualquiera que denuncie a esa empresa inmobiliaria que vende parcelas en el más allá fraudulentamente llamada Vaticano S.A.

Como podéis ver, cualquier mención a los cristofascistas o la Iglesia Católica ha sido eliminada salvo una que da entender que los gays son católicos. Es especialmente insultante el hecho de que el periodista me hiciese una pregunta sobre el término “cristofascistas” que ha sido eliminada íntegramente, al igual que cualquier mención a la Iglesia. Obviamente, la libertad de expresión de los propios periodistas no es muy respetada en los medios de Vocento y, en este caso, en el periódico cristofascista Ideal de Granada, es directamente censurada.

Así opera la derecha en este estado de recortes.

Shangay Lily presenta en Granada su libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta”

shangayentrelibroslibrosEl viernes 8 de noviembre a las 19 horas, el artivista –artista y activista– Shangay Lily presentará su libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta” en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada (C/ Rector López Argüeta, s/n. 18001, Granada teléfono: 958 24 83 71). Le acompañará en el acto organizado por el Mercao Social de Granada y la cooperativa editorial Atrapasueños la histórica activista transexual Kim Pérez.

Esa misma mañana el artivista dará una rueda de prensa en la sede del Mercao Social Ágora (Calle Guadalajara, 4) para presentarse ante los medios y explicar su decisión de unirse a las redes alternativas que en los últimos años se están creando por toda España en un  desafío al monopolio capitalista que, en palabras de Shangay Lily “han destruido cualquier información, aprendizaje o enriquecimiento cultural que no sea mercantilizable o una mera distracción a lo que está ocurriendo”.

En “La vida en rosa, en rojo y en violeta”, Shangay Lily ha reunido los monólogos que en los últimos 10 años ha interpretado en distintas obras de teatro y escenarios, incluso algunos inéditos que nunca vieron la luz o la vieron en otros formatos como su canal de YouTube. El proyecto que surgió inesperadamente, “yo estaba escribiendo mi ensayo ‘Adiós, Chueca: memorias del gaypitalismo: creando la marca gay’ cuando Joaquín Recio, mi editor, me propuso publicar los textos teatrales que tantas personas habían disfrutado. De repente me encontré con que ningún libro mio ha resumido mejor mi pensamiento, mi evolución, mis intereses y mi lucha que este”, confiesa emocionado el artivista.

“Se lee como una sucesión de historias  divertidas que cuentan desde mi llegada a Nueva York hasta mis experiencias ligando en los chats gays de internet, pasando por un hilarante encuentro con el Papa Juan Pablo II en los Jardines Vaticanos durante el Gay Pride 2000 o un emotivo homenaje a mis divas favoritas”, explica con orgullo.

“En el fondo son historias cortas llenas de humor y acidez que se leen con tanta sorpresa como deleite. Sobre todo han conseguido reunir en un libro mis tres principales luchas: la gay (rosa), la de izquierdas (roja) y la feminista (violeta). Si a esto le unimos mi ateísmo, tenémos la fórmula de Shangay el artivista”, añade convencido.

Y es que un asunto que preocupa y ocupa especialmente a este histórico activista es la unión de las distintas luchas para poder vencer las trampas del capitalismo: “Ahora sé que sin aunar las distintas luchas, los distintos frentes, se puede ganar una batalla, pero se pierde la guerra” adelanta en el prólogo de su inclasificable libro.

Shangay Lily junto a la actriz Emma Cohen, la revolucionaria consejera de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía Elena Cortés y el senador de IU José Manuel Mariscal durante la presentación de su libro en las Fiestas del PCE 2013.

Shangay Lily junto a la actriz Emma Cohen, la revolucionaria consejera de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía Elena Cortés y el senador de IU José Manuel Mariscal que presentó el libro en las Fiestas del PCE 2013.

Tras una compleja trayectoria artística que pasa desde revolucionar el panorama social de la España de los 90 al ser la primera drag queen conocida, o crear la primera revista gratuita gay de España, el Shangay Express que todavía lleva su nombre aunque le fue “robada” en una treta empresarial, triunfar en la televisión en su época dorada, “Conseguí lo que hasta entonces era un imposible, ser abiertamente homosexual en horario infantil, con mi sección en “Corazón de” en TVE”, recuerda con orgullo, o publicar cuatro libros con las principales editoriales del país, “con mi nombre, Shangay Lily, no el ‘nombre de esclavo’ que es como llamo al que me impuso en el DNI una sociedad patriarcal”, o plantarse ante el futuro presidente de gobierno Mariano Rajoy a denunciar su homofobia en público. Shangay Lily ha hecho de todo, “de todo lo que me interesa”, apostilla, ya sea triunfar en los escenarios, en las fiestas de famosos o grabar discos.

“Y en toda esa trayectoria no tengo nada de lo que avergonzarme. Siempre he ido con mi homosexualidad, mi izquierda y con el feminismo por delante”, confirma. Claro que eso le ha cerrado muchas puertas, pero no parece echarlas de menos  juzgar por el entusiasmo con el que habla de la cooperativa comunista que le ha publicado o las personas que le agradecen su combativa columna en Público desde la que dice lo que nadie se atreve.

monologos-libro“Creo que cuando te pagan tanto y la fama llega tan fuerte es porque estás haciéndole el juego al sistema corrupto, ‘dando juego’, como le gusta decir a la gente en televisión para enmascarar venderse y no tener opiniones o criterios”, confirma rotundo. “Por eso creo que debemos crear otras alternativas de cultura, de comunicación, de información, de sociedad. Para que no sigamos esclavos del monopolio capitalista que siempre pide algo a cambio de facilitarnos la vida… piden nuestra vida”, advierte sin concesiones.

Todas estas reflexiones y muchas más podrán disfrutarse en la presentación que promete no dejar a nadie indiferente. “Especialmente a los ‘cristofascistas’, que me tienen muchas ganas desde que les denuncio en mi blog Palabra de Artivista y en las redes sociales. Llevan muy mal cualquier resistencia a su dictadura para estafar en la inmobiliaria que vende parcelas en el más allá a precios de escalofrío”, concluye provocador.

Una mirada única que puede enriquecer a granadinos o neoyorquinos. Al fin y al cabo, uno de sus monólogos se titula “Yo no creo en nacionalidades (I Love New York)”.

Presentación en la Fiesta del PCE 2013

El sábado 21 de septiembre a las 15.30 se presentó el libro “La vida en rosa, en rojo y en violeta” en la Fiesta del PCE 2013. La elección de ese espacio no fue casual: subrayaba el compromiso político del artivista sin ambigüedades.

En el acto acompañaron a Shangay Lily el Secretario General del PCA y senador de IU por Andalucía José Manuel Mariscal Cifuentes y el cantaor y activista Juan Pinilla, ambos buenos amigos del artivista y convencidos reivindicadores de la importancia de una figura como Shangay Lily en la izquierda y el arte.

La presentación tuvo canciones, reflexiones, bromas y declaraciones políticas profundas como trincheras. Para acabar la misma, Shangay Lily leyó uno de los monólogos incluidos en su libro como se ve en el video.

Antes de esa lectura deleitó al público improvisando un repertorio de “tipos de pluma” que arrancó la hilaridad general y desembocó en una petición del general de que interpretase la “pluma reprimida”, una petición a la que el artivista respondió con una irónica parodia de Mariano Rajoy denunciando “insidiash, calumniash” que hizo explotar en aplausos al público.

Incluso hubo tiempo para una canción que Shangay presentó como “el nuevo himno que le propongo al PPSOE y que se llama… ‘Hazte millonario’, no podía llamarse de otra forma un himno neoliberal”.

La anécdota la puso un equipo de televisión de la cadena cristofascista Intereconomía que intentó entrevistar al artivista, aprovechando la amistad en el pasado del colabrador de la cadena cristofascista Cake Minuesa con Shangay. Tras plantear la pregunta ¿Cuál es el comunismo del siglo XXI? en un nuevo intento de desacreditar y manipular la política, Shangay se negó a contestar a un medio que ha hecho de la difamación, el insulto y la mentira sobre Shangay la costumbre.

¿Qué es “La vida en rosa, en rojo y en violeta”?

Tras más de 20 años de arte y activismo (combinados en lo que a él le gusta denominar artivismo), Shangay Lily recoge en un libro sus últimos 10 años de teatro de texto en forma de monólogos. Estos textos acaparan sus tres líneas de lucha principales, como resume perfectamente el prólogo que abre este singular libro:

La principal preocupación que transpira mi teatro es la de dar visibilidad y unos modelos positivos a la comunidad homosexual —en oposición a la explotación y ridiculización de nuestra vida que tantas carreras ha lanzado— para cambiar esa percepción, esa auto percepción negativa tras siglos de humillación, escarnio y ridículo.

Pero esta preocupación pronto se vio enriquecida por la de la lucha de clases, mi compromiso con la izquierda, con denunciar la opresión que todas y todos sufrimos, el interés por cambiar esta sociedad capitalista que nos convierte en mercancía, en productos, que genera nuevas discriminaciones dentro de su dialéctica. Sin este compromiso de izquierdas, de lucha de clases, mi primer compromiso acabaría en un privilegio a una parte de los oprimidos que refuerzan al opresor, lo que luego bauticé
como gaypitalismo, un fenómeno de asimilación que describo en mi libro Adiós, Chueca (Memorias del gaypitalismo: construyendo la marca gay).

A estas dos preocupaciones, a estas dos formas de ver la vida, de querer cambiar la sociedad, había que unir la primigenia: el feminismo que informa todo lo que hago. Al fin y al cabo, el capitalismo es patriarcado y el único modo de detener la represión primigenia es a través del feminismo. Por exponerlo de un modo conocido: la revolución será feminista o no será.

Ahora sé que sin aunar las distintas luchas, los distintos frentes, se puede ganar una batalla, pero se pierde la guerra. Por eso ya desde muy pronto empecé a ver la vida con las tres gafas principales que me descubrían las trampas más allá de lo aparente: la homofobia, el clasismo o elitismo capitalista y el machismo o patriarcado que sólo el feminismo podía solventar. Yo veo la vida en rosa (gay), en rojo (de izquierdas) y en violeta (feminista). Si a estas tres grandes preocupaciones unimos el ateísmo, tenemos la receta Shangay el artivista.

Gracias a la cooperativa editorial Atrapasueños, ahora esos textos que resumen como nada el pensamiento de este singular artivista, están a la venta. ¡Cómpralos! ¡Regálalos! No te arrepentiras.

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